El barrio de los Austrias - Mercado de San Miguel

Madrid de los Austrias

La zona conocida como el Madrid de los Austrias o de los Habsburgo, es la parte más antigua de la ciudad, el Madrid medieval y renacentista. Recibe su nombre de la dinastía austriaca de los Habsburgo, que reinó en España hasta 1700 y a la cual pertenecen reyes tan importantes como Felipe II y Carlos I. La zona abarca las callejuelas alrededor de la calle Mayor, la plaza de la Villa, la plaza de la Paja y la plaza Mayor.

Un recorrido por esta zona podría empezar en la calle Mayor, que comienza en el ángulo suroeste de la Puerta del Sol: Es una de las calles más antiguas de Madrid y nos permite acceder a la Plaza Mayor por cualquiera de los arcos que la comunican con ésta.

Plaza Mayor

La Plaza Mayor es uno de los hitos arquitectónicos e históricos de la ciudad. Perfectamente conservada, esta gran plaza porticada rectangular fue diseñada por el arquitecto Juan de Herrera en el siglo XVII para el rey Felipe II. Fue durante siglos el lugar de reunión de los madrileños: allí se celebraban actos públicos oficiales -como la coronación del rey-, festivales, ejecuciones, mercado, corridas de toros, autos de fe de la Inquisición, etc. Las celebraciones más importantes eran contempladas por los reyes desde los balcones de la Casa de la Panadería, así llamada por la panadería que allí estaba previamente, y hoy decorada con los bellos frescos de Carlos Franco que datan de 1992.

Hoy como ayer, la plaza cumple múltiples funciones: en verano, se instalan escenarios para eventos musicales y teatrales; en otoño, se celebra la feria del libro; y en Navidad, la plaza entera se convierte en un mercadillo navideño donde comprar artículos para el belén, abetos, decoraciones de todo tipo y pelucas de colorines que a los madrileños les encanta endosarse en esas fechas, adelantándose al Carnaval. En la plaza hay multitud de cafés y restaurantes con terrazas. Son lugares turísticos y algo caros, pero es agradable sentarse a descansar y a observar la gente que pasa. En la plaza suele haber músicos ambulantes y estatuas vivas para entretener a turistas y locales.
Hay una oficina de turismo en los bajos de la Casa de la Panadería.

Saliendo de la Plaza Mayor por el arco de la calle Ciudad Rodrigo encontramos el Mercado de San Miguel, una construcción en hierro típica de principios del siglo XX (1913) y que alberga El Gastródomo de San Miguel, un mercado gourmet de productos españoles; con una oferta centrada en productos de gran calidad, asesoramiento gastronómico, comer de picoteo o tomándote tu tiempo, con la ventaja de horarios flexibles.
Plaza de la Villa

Avanzando por la calle Mayor, está la Plaza de la Villa, todo un muestrario de arquitectura Española antigua. El edificio más antiguo es la Torre de los Lujanes, una torre del siglo XV en estilo mudéjar (con influencias árabes) donde el rey de Francia estuvo retenido como prisionero en 1525. Contigua, está la Casa Cisneros, construida por un sobrino del Cardenal Cisneros en el siglo XVI y por último está la Casa de la Villa, hoy todavía ayuntamiento de Madrid, comenzada en el siglo XVII y terminada en estilo barroco en el XVIII. En la calle Mayor nº 69, junto a la plaza, está el Palacio de Cañete, donde la tradición dice que el alma en pena del Marqués de Cañete vagaba por el palacio a las noches… Allí se encuentra ahora una oficina de turismo del Ayuntamiento.

Cerca de la plaza, en la calle de San Justo, está la basílica Pontificia de San Miguel, un ejemplo de la gracia y la armonía del barroco, desplegada por sus arquitectos italianos en el XVIII.

Al final de la calle Mayor está la calle Bailén, y cruzando ésta, en la cuesta de la Vega, hay una sección de la muralla árabe de Madrid. Es tan solo un pequeño lienzo de muralla del siglo IX y otro del XII cuando Madrid acababa de ser reconquistado por los cristianos. La muralla árabe está detrás de la Catedral de la Almudena, que es de construcción moderna. Yendo por Bailén hacia la derecha está el Palacio Real, residencia de los reyes de España hasta 1931. Delante del Palacio Real está la espaciosa plaza de Oriente donde también se encuentra la Opera de Madrid, el Teatro Real. Ver la sección Sol y Opera.

Siguiendo la calle Bailén hacia la izquierda, está el Viaducto de Segovia, funestamente famoso puente sobre la calle Segovia, por ser el lugar escogido por muchos suicidas para tirarse; actualmente está recubierto por cristales que supuestamente impiden los suicidios, aparte de afear unas vistas que un día fueron de las mas hermosas de Madrid. Cruzándolo se llega a la hermosa iglesia barroca de San Francisco el Grande, ya en la zona de la Latina. Subiendo la cuesta de San Francisco llegamos a la plaza de los Carros, una de las zonas más frecuentadas de Madrid:

La Latina

La Latina es una de las zonas más populares de Madrid para salir y también, junto con el Madrid de los Austrias, una de las más antiguas. Pasear por sus calles tranquilas y en cuesta es un placer: encontraremos muchas tascas, bares de tapas y restaurantes.

La Latina es la zona al oeste de la calle de Toledo y tiene sus límites en la calle Bailén, la calle Segovia y la Puerta de Toledo.
El corazón de La Latina es el núcleo formado por 6 plazas consecutivas: la de los Carros, la de San Andrés, la de Puerta de Moros, la de la Paja, la de la Cebada y la del Humilladero, que entronca con la calle Cava Baja donde están algunos de los restaurantes más castizos de Madrid, entre ellos el famoso Lucio. Todas estas plazas -en realidad, se solapan- están en torno a la bella cúpula de la iglesia de San Andrés. Allí se junta multitud de gente para charlar, beber, comer y sentarse en las terrazas de los numerosos bares y restaurantes de alrededor.

Contiguo a la iglesia de San Andrés está el Museo de San Isidro con exposiciones que muestran la evolución de Madrid a través de la historia, desde sus orígenes musulmanes e ilustra sobre cómo era la vida de los madrileños en la Edad Media. El museo se encuentra en el lugar donde según la tradición estaba la casa de San Isidro, el santo patrón de Madrid.

Merece la pena perderse por las callejuelas en torno a las plazas, entre ellas la calle Almendro y la taberna del mismo nombre.

En la plaza de la Cebada está el mercado de los años 50 que próximamente será demolido y donde se construirá un nuevo mercado y polideportivo, con una cubierta visitable que será un nuevo mirador sobre el paisaje urbano, cubierta de una plantación de cebada que será un aislante bioclimático y un homenaje al pasado del mercado. La zona se convertirá en peatonal. La finalización del proyecto está prevista para 2011.

Plaza de la Paja

Esta plaza en cuesta era el mercado del Madrid medieval, cuando la plaza Mayor era un descampado a las afueras de la ciudad. Su nombre viene del hecho que es allí donde los campesinos que trabajaban en las propiedades de la iglesia subastaban la paja para así pagar el diezmo (el derecho de uso de la tierra). Ahora es una amplia y tranquila plaza arbolada donde hay varias terrazas. En el lado norte de la plaza está el pequeño jardín vallado del Príncipe de Anglona, intacto en su diseño dieciochesco.

Desde el extremo norte de la plaza se puede ver la torre mudejar de San Pedro El Viejo, del siglo XIV, una de las más antiguas de Madrid. De esta torre se cuenta que la campana subió a lo alto del campanario milagrosamente: varios hombres la llevaban a sus espaldas por las escaleras del campanario cuando se les atascó entre dos paredes, los hombres se dieron por vencidos y se fueron; cuando volvieron al día siguiente, la campana estaba en su sitio en lo alto del campanario.

La encantadora plaza del Alamillo es una placita escondida muy cerca de la De la Paja. Allí estaba el tribunal de justicia árabe cuando Madrid era Mayrit entre el siglo IX y el XII. Hay un buen restaurante mejicano en la esquina con una terraza, un lugar perfecto para los días calurosos.
En mayo se celebran las fiestas de San Isidro en que niños y mayores se disfrazan de chulapas y chulapos (con atuendos típicos madrileños), y agosto las de la Virgen de la Paloma, con la famosa verbena de la Paloma, en la que los madrileños bailan el chotis, el baile más castizo.

Cruzando la calle Toledo llegamos a la plaza de Cascorro, que es el centro del mercadillo de El Rastro y donde comienza el barrio de Lavapiés.

fuente: http://www.softguides.com/madrid/